Bailando con reglas

“Un caballo que está haciendo un buen baile, con tranquilidad y nobleza, sin renegar,

* El caballo bailador se ha convertido en parte importante de la industria equina mexicana y su organización y reglamentación ha avanzado al parejo de su popularidad

* En entrevista, Joaquín Nieto Reynoso, presidente del

Consejo Regulador de Concursos de Caballos Bailadores

A. C., reconoce que tanto jinetes como arrendadores y propietarios de caballos se han ido adaptando a la normatividad, y hoy en día hay eventos bien organizados

“El deporte- espectáculo de los caballos bailadores ha crecido y lo que empezó como una más de las “bondades” que podía hacer un caballo, hoy en día es una actividad formal, organizada y reglamentada en la que ya no gana el binomio que recibe más aplausos – como se acostumbraba antes -, sino el que demuestra en la tarima el buen trabajo del arrendador y del jinete, que a veces es la misma persona”.

Así se expresó en entrevista para Revista A Caballo Joaquín Nieto Reynoso, ex director de la Asociación Nacional de Caballos Bailadores y actual presidente del Consejo Regulador de Concursos de Caballos Bailadores, organismos con sede en Guadalajara  que tienen como misión profesionalizar los concursos cuidando la integridad y bienestar del caballo.

Joaquín, equitador con una amplia trayectoria arriba y abajo del caballo, juez en concursos de caballos bailadores desde hace 18 años y sin duda una de las personas más dedicadas y conocedoras del tema, comenta que hace unos 20 años comenzó a interesarse por los espectáculos ecuestres porque lo invitaron a organizar todo lo relacionado a la ganadería equina en las principales ferias del país, como León y Aguascalientes.

“Por esos años conocí los concursos de caballos bailadores, que cada vez eran más populares, pero se hacían como mera distracción, sin una organización seria y ganaba el que llevaba más porra porque a los participantes los calificaba el público con aplausos.

“A mí, se me hacía interesante meter un poco de orden en esa actividad y con esa nueva visión organizamos en 2002 un concurso aquí en Jalisco. Empezamos con una hoja de calificación como nuestro reglamento, la idea pegó y poco a poco la reglamentación se fue extendiendo a varias partes del país”, comenta Joaquín.

Asociación Nacional de Caballos Bailadores

En 2014, Joaquín Nieto y Gustavo Cervantes, junto con varias personas con mucho tiempo entre los caballos, como los veterinarios Jorge Plascencia Botello y Javier de la Peña, y arrendadores como Ramón Martínez y Jorge Contreras Becerra, por sólo nombrar algunos, fundaron  la Asociación Nacional de Caballos Bailadores y en 2018 el Consejo Regulador de Concursos de Caballos Bailadores.

En otros países se practica el baile, pero en ninguno se hace como en México.
En la imagen, un caballo Español montado por Eduardo Villanueva

“Hemos estado en diferentes estados de la República y con la colaboración de otros jueces de distintas partes del país hoy en día contamos con un reglamento muy completo, con el que estamos logrando unificar criterios, pues no se puede calificar con un reglamento en un lugar y con otro en otro lugar, debe haber unificación”, dice Joaquín, también maestro presentador y arrendador de caballos Españoles, y asesor de ganaderías de estas razas.

“Es justo reconocer – continúa Joaquín – que tanto jinetes como arrendadores y propietarios de caballos se han ido adaptando a la normatividad y lo que alguna vez fue pachanga, desorden, maltrato al caballo, hoy en día son eventos bien organizados porque la mayoría de concursos, chicos o grandes, ya buscan juez para calificar y la gente sabe que hay reglas”.

Estados bien organizados

Joaquín, quien fue alumno de Conchita Cintrón, la mejor rejoneadora de la historia, y es director del Ballet Ecuestre de México, recuerda que al principio, cuando el jinete o entrenador perdían, se justificaban diciendo que el juez no sabía y que su caballo era el mejor. “Ese tipo de situaciones nos causaban muchos problemas, pero hoy es muy raro porque la gente se ha cultivado en este aspecto.

“Ya hay muchos eventos donde nos contratan y les proporcionamos toda la logística, que incluye desde inscripciones hasta una reunión previa de jueces con arrendadores y jinetes, para que conozcan el reglamento y aclaren sus dudas. Todos firman y el evento se desarrolla en forma ordenada; antes la gente se inscribía…Y que Dios te ayude”.

Al dar un panorama de lo que es hoy en día el deporte – espectáculo de los caballos bailadores, Joaquín Nieto comenta que es una actividad muy popular en el país. Hay estados ya muy organizados, con una trayectoria de concursos de muchos años, como Michoacán, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Colima, por mencionar algunos, donde pueden juntarse fácilmente de 80 a 150 caballos.

El concurso de la feria de octubre de Guadalajara puede considerarse como nacional, el más importante del país, porque para participar deben haber calificado en tres concursos previos y aparte antes de inscribirse hay una competencia para seleccionar a los finalistas porque se juntan de 200 a 300 caballos de toda la República.

¿Cuál es el objetivo principal del Consejo Regulador?

Joaquín nos platicó que el principal objetivo del Consejo Regulador de Concursos de Caballos Bailadores es que en los concursos se cuide la integridad del caballo, y la idea de los que conforman el Consejo Regulador es que esta actividad sea considerada por las autoridades ecuestres como una disciplina.

“Lo que buscamos es que el caballo muestre que está bien arrendado y manejado, que tenga ritmo y cadencia, que parezca que hace por sí mismo sus movimientos, sereno, sin rabear, tranquilo, trabajando cómodo, sin castigos ni jaloneos, y por todo esto se le premia, se le motiva al competidor.

“Nosotros, desde que jinete y caballo entran a competir, nos damos cuenta del trabajo que trae atrás por parte del arrendador y del jinete, que la mayoría de las veces es la misma persona. Lo peor lo notamos cuando el caballo se planta a bailar en la tarima y está renegando, forzado y castigado en la boca o con espuelas.

“Un caballo que se presenta sangrado, claudicando,  lastimado, o en el ruedo me lo cuartean, en el momento lo elimino, porque lo que estamos procurando es su bienestar, su protección. Por fortuna, esto sucede rara vez, porque tanto arrendadores como jinetes y dueños de caballos han tomado conciencia y cada vez se nota mayor profesionalismo”, señala.

El piaffe, la base del caballo bailador

La base del caballo bailador es el piaffe, uno de los movimientos naturales y espontáneos que ejecuta el caballo en libertad para expresar estados de ánimo o para comunicarse, y cuando no está en libertad lo realiza como fruto del adiestramiento.

El piaffe es un trote en el mismo lugar en el que los miembros se levantan con ritmo y forma parte de los movimientos más avanzados de doma clásica o dressage, y es precisamente en esta disciplina donde creemos que está la raíz del caballo bailador al estilo mexicano.

En los concursos de doma clásica estilo libre, el caballo eje cuta su rutina con música de fondo como un complemento de su presentación, y cuando hace piaffe parece que baila. En México, a alguien se le ocurrió agarrar este movimiento y acompañarlo con música mexicana, y suponemos que así inició la actividad que hoy está de moda por todo el país.

En tarima o en la arena, ambos son válidos para mostrar el desempeño de caballo y jinete

¿Y cuál es la raza más apta para el baile?

Joaquín, instructor de equitación y juez desde hace 10 años en calificaciones de conformación de varias razas en México, Costa Rica, Honduras y Estados Unidos, señala que “hay razas que se mueven muy bonito, que tienen mucha facilidad, como el Tennesse Walking, o caballos europeos que hacen un piaffe increíble, con un resorte y una elasticidad sorprendente, pero por la forma como lo hacemos aquí en México, realmente el mejor es el Español y el Lusitano.

“El caballo Frisón es muy bueno, pero pesado, por eso las cruzas con el Pura Raza Español están teniendo mucho auge y el resultado de esta cruza es el Warlander, que también es buenísimo entre los caballos de baile.

El caballo Frisón, considerado entre los más aptos para el piaffe

“También, para este tipo de actividad está teniendo éxito la cruza del caballo Iberoamericano (Costa Rica), que se distingue por mover muy rápido las manos, con el Español, por ejemplo, y sacan unos caballos fenomenales, pero realmente la base viene siendo el caballo Ibérico”.

Joaquín afirma que “todos los caballos bailan, burros y mulas los traen bailando, hasta miniatura, pero hay quienes tienen más facultades que otros, definitivamente”.

Respecto al espacio donde bailan, Joaquín explica que no es obligatorio subir a la tarima, pues también es válido hacerlo a nivel de piso en un cuadro marcado con cal. Hay tarimas muy resbalosas, muy pulidas, y hay caballos que se resbalan, y por sentirse inseguros reducen su calidad de baile, y hay otros también que en tierra se apagan. Todo depende de la decisión del jinete y donde el caballo se desempeñe mejor.

El Warlander, cruza de Frisón con Pura Raza Español, está resultando excelente para el baile. Monta Octavio Chávez

“Hay caballos también que en el rancho o la cuadra trabajan bien, pero a la hora de presentarse en un escenario cambian su actitud frente a la gente, y es que no son bicicletas, son seres vivos, sujetos a cambios, estados de ánimo, a temores, a gustos, y a veces no es el caballo, sino un jinete nervioso”.

Por último, Joaquín Nieto, también maestro presentador y entrenador de caballos Españoles campeones, sólo pide a arrendadores y jinetes paciencia y comprensión hacia el animal y al respecto recuerda las palabras de su padre: “dale una buena experiencia cuando lo trabajes, déjalo descansar, no lo encierres fatigado o traumado, y dale un espacio donde descanse a gusto, para que te busque cuando llegues, que le dé gusto verte”. (Miguel Juárez)

 

 

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Todos los caballos pueden bailar si son entrenados para eso

 

Una hoja de calificación utilizada en los concursos

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