Recordando a Batucada

Batucada fue la sexta hembra ganadora del Handicap de las Américas en 1976. En el círculo de triunfadores Patricia Méndez, Raúl Velasco, el jinete Jesús González (esperando ansioso el beso de la escultural Olga Breeskin), y Mona Bell

Una de las décadas de mayor efervescencia de las carreras de caballos Pura Sangre en México fue sin duda la de los años setentas; el Hipódromo de las Américas era uno de los mayores atractivos y sitio obligado de la sociedad capitalina, y en la pista se veían auténticos figurones que atraían buen número de público.

Una de esas grandes figuras de la pista fue Batucada, hembra norteamericana orgullo de Cuadra Xicoténcatl, que se mantuvo invicta en once actuaciones, ocho de ellas en clásicos, para luego continuar su trayectoria en su tierra natal: los Estados Unidos.

El brillante palmarés de Batucada en la pista local fue meritorio para bautizar con su nombre a un Clásico del Hipódromo de las Américas, que se corrió el pasado 19 de octubre.

Cuando vivía el siempre bien recordado ingeniero Manuel Méndez Lacarra, nos comentó que a Batucada la adquirió en $10 mil dólares en la Subasta de Keeneland, Kentucky, en 1970, y traerla a México fue uno de sus máximos orgullos.

Como todos saben, el ingeniero Manuel falleció a principios de este 2019 y fue parte importante de la familia Méndez Lacarra, con toda una tradición en el ambiente de los caballos Pura Sangre y Cuarto de Milla, iniciada desde 1943 cuando el patriarca Ing. José “Ché” Méndez fundó la Cuadra Rancho Cuquío, que persiste hasta la fecha como la más longeva en la pista capitalina.

Debutó ganando

Desde su llegada a México se puso en manos de don Octavio Becerra, entrenador chileno que por muchos años estuvo a cargo de los caballos de Rancho Cuquío.

Don Octavio debutó a Batucada el 7 de agosto de 1971 con los colores de la Cuadra Xicoténcatl e hizo pareja con Pernambuco, que corrió bajo las sedas de Rancho Cuquío. Aunque de cuadras diferentes, formaron “entry” por ser del mismo entrenador.

La hija de Roman Line y Whistle a Tune, por Double Jay, nacida el 14 de mayo de 1969, debutó ganando y despertó muy buenos comentarios, uno de ellos de don Manuel Vargas Roa, quien en el semanario local Pista y Cancha escribió:

“El ya próximo Clásico Anáhuac pinta durísimo para los potros nacionales, a juzgar por lo hecho por Batucada y Pernambuco, un par de potranquitas importadas por el Rancho Cuquío.

Batucada ganó a su compañera por 2 ½ cuerpos y superó el mejor tiempo que prevalecía para los 5 ½ furlongs, por lo que los nacionales tendrán que correr mucho para poder llevarse el Anáhuac”.

El pronóstico se cumplió y después de otra victoria en una carrera de preparación, Batucada arrasó en los 7 furlongs del Clásico Anáhuac, conquistando la prueba por 6 1/2 cuerpos con su jinete de planta el duranguense Jesús González. Esta vez la ensilló el entrenador cubano Leandro Domínguez

Stakes Jockey Club y Derby Mexicano

Antes de terminar 1971, Batucada se anotó el 4 de diciembre su cuarta victoria al hilo al llevarse el Clásico Jacarandas, y ya como tresañera, inició 1972 apuntándose el Clásico Malinche, donde confirmó su supremacía al derrotar por 6 cuerpos a Morumbí, una de las mejores hembras de esa época, propiedad de Rancho Cuquío.

Uno de sus triunfos más recordados fue en el Stakes Jockey Club Mexicano, que el 1 de abril de 1972 reunió a los mejores tresañeros, hembras y machos. Batucada y González brillaron en el pelotón y cruzaron victoriosos con dos cuerpos de ventaja.

El 7 de mayo enfrentó el Derby Mexicano, una prueba siempre difícil para las pocas hembras que se animan a entrar, tanto por su distancia de 1 1/8 millas como porque tienen que lidiar con los mejores machos. Y sin embargo, Batucada y Jesús lo volvieron hacer, ganando también por dos cuerpos y en un pelotón de 15 participantes.

Batucada despidió 1972 boqueteando por 7 cuerpos en el Clásico 20 de noviembre, para luego iniciar 1973, el año de su consagración como ídolo de la fanaticada.

Su despedida con el Handicap de las Américas

Cobró por tres cuerpos el Clásico Carlos Gómez y luego una carrera ordinaria preparatoria para el Handicap de las Américas, programado para el 20 de mayo de ese 1973.

Como única hembra en el grupo de diez corredores, con el segundo peso más alto por su calidad de invicta y por primera vez probando la milla y cuarto, Batucada se enfrentó a rivales de mucho respeto, entre ellos Guadamur, que intentaba conquistar su tercer Clásico de Clásicos luego de sus victorias en 1969 y 1971.

Ante un hipódromo lleno hasta el tope, Batucada y Jesús González se crecieron y como binomio favorito cruzaron con largo y ¾ de ventaja sobre Copihue, con Karim en tercero y Guadamur en cuarto, firmando así el octavo clásico en su historial.

De regreso a los Estados Unidos

Esta fue su carrera de despedida de la fanaticada local, pues fue enviada a los Estados Unidos para continuar y cerrar una historia que abarcó en total 38 salidas, con 16 primeros, 7 segundos y 4 terceros, con los que reunió ganancias por $187 mil 324 dólares.

Entre sus mejores carreras se contaron el tercer lugar en el My Fair Lady Handicap en Suffolk Downs, y el segundo lugar en el Distaff Handicap en Aqueduct.

Fue retirada a la reproducción y como yegua de cría se codeó con renombrados sementales de la época, como Summing, Mr Prospector, Buckpasser y Effervescing, entre otros.

Tuvo 10 hijos, entre los que se contaron Damister (Mr Prospector), ganador y colocado en clásicos para Judmonte Farms en Europa y Estados Unidos, y Selous Scout (Effervescing), primero en el Hialeah Turf Cup Handicap en Hialeah Park y en el Pan American Handicap en Gulfstream Park, los dos de Grado I.

Selous Scout fue vendido como añal en subasta en 1982 en $150 mil dólares, muy buena suma en esos tiempos. Otros dos de sus hijos alcanzaron buenos precios en subasta, como Keenov, vendido en $325 mil dólares, y Keejan, en $215 mil.

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