El galope del caballo, sus fases y cómo influyen en la dinámica del movimiento

Por: MV Enrique Castillo

En la Inglaterra del siglo XVII se hizo popular entre los nobles de la época la pintura con motivos ecuestres. Las carreras de caballos, el deporte de los reyes, así como un popular juego en el que un gran número de jinetes a caballo, acompañados de perros cazadores, perseguían a un zorro hasta atraparlo, fueron temas de inspiración para los artistas más renombrados del momento.

1

Estos señores, que pagaban una buena cantidad de dinero al artista de su elección para que plasmara en un lienzo algún o algunos de sus caballos más valiosos y apreciados, exigían de los artistas la mayor exactitud, querían copias fidedignas de sus ejemplares.

Cuando observamos estas pinturas, nos damos cuenta que en muchos casos los artistas dibujaban a los animales corriendo, en competencia, queriendo dar la impresión de que el animal se empleaba a máxima velocidad. Lo interesante es que en todos los casos, independientemente del pintor, el artista plasmaba el esfuerzo del animal dibujándolo en completa extensión, con sus cuatro miembros también extendidos y en suspensión, sin estar éstos en contacto con el suelo.

Si estos poderosos señores pedían exactitud en el retrato de sus ejemplares, entonces es de suponer que lo que apreciaban en los lienzos debía lucir completamente normal para ellos y por supuesto tenían que sentirse complacidos con la manera como el pintor expresó con sus trazos el galopar del caballo.

Si mi suposición es correcta, habría que pensar que tanto los pintores como los nobles dueños de los caballos y el público en general, desconocían o no tenían mayor información sobre conceptos básicos relacionados con el movimiento del caballo y las características de su paso al galopar, sus fases, así como una mínima noción de la Biomecánica o la ciencia que estudia la mecánica del cuerpo en movimiento.

Muybridge, pionero de estudios fotográficos

2Eadweard Muybridge

Edward James Muggeridge (abril 1830 – mayo 1904) fue un fotógrafo inglés mejor conocido como Eadweard Muybridge, nombre que él adoptó creyendo que esa era la forma anglosajona original de su nombre. Muybridge fue el pionero en realizar estudios fotográficos para observar el movimiento en varias especies, además de realizar los primeros intentos de proyectar fotografías en movimiento.

3Leland Stanford

En 1872 Leland Stanford, un hombre de negocios, propietario de caballos de carrera y quien previamente había sido gobernador de California, contrato a Muybridge para realizar una serie de estudios fotográficos. La intención de Stanford, que tenía un haras donde criaba Standardbreds y Thoroughbreds, era mejorar el performance de sus caballos de carrera teniendo un mejor conocimiento de cómo era el paso del animal.

Sin tocar el suelo

Pero además, Stanford quería probar algo que él sostenía: que el caballo mientras galopaba en algún momento de su galope recogía sus cuatros miembros y los mantenía elevados, en suspensión, sin tocar el suelo y colocándolos debajo de su cuerpo.

Muybridge realizó muchas pruebas y en algunas de éstas fue capaz de obtener las primeras fotos que comprobaban la suposición de Stanford, donde se podía ver al animal en total suspensión con sus cuatros miembros recogidos sin estar en contacto con el suelo.

4Las fotografías de Muybridge

En 1878, en los terrenos del haras de Stanford (hoy parte del campus de la Universidad de Stanford), Muybridge colocó cámaras al borde de la pista, las cuales se disparaban en secuencia a medida que el caballo pasaba. Así fue capaz de obtener una secuencia de fotografías de un caballo galopando. Esta serie de fotos posteriormente fueron colocadas en un aparato de su invención llamado “Zoopraxiscope”, un precursor de los proyectores de cine, para obtener una proyección del movimiento del caballo al galopar.

Entre 1878 y 1884 Muybridge continuó realizando más fotografías y mejorando las técnicas de su proyecto, que inicialmente llamó Sallie Gardner at a Gallop or The Horse in Motion.

Miembros recogidos, no extendidos

Sin duda que este trabajo de Muybridge fue un descubrimiento sin precedente para el avance en el conocimiento del caballo en movimiento, al punto que el fotógrafo merecería, al menos desde mi punto de vista, una carrera de grado corrida en su nombre en algún importante hipódromo del mundo.

Los hallazgos de los estudios de Muybridge permitieron comenzar a entender el paso del caballo correctamente. Las imágenes de los ilustradores que hasta entonces enseñaban a los caballos con sus cuatro miembros extendidos, sin que ninguno de estos estuviera en contacto con el suelo, desaparecieron y fueron sustituidas por la forma correcta que surgió luego de los trabajos de Muybridge.

Imagen-5-DSC_1523Fase de apoyo (Foto: Elliott León)

A partir de entonces, cuando se pinta al caballo y sus miembros están suspendidos sin tocar el suelo, éstos no están más extendidos sino recogidos debajo del cuerpo.

El caballo tiene cuatro pasos naturales que son: el caminar, el trote, el canter y el galope. A efecto de este artículo nos enfocaremos en el galope, que es el paso que el caballo adopta cuando corre a máxima velocidad.

En el galope los miembros del animal adoptan un patrón de movimiento en el cual cada casco hace contacto con el suelo en un orden determinado, para evitar que los miembros se toquen cuando el animal se mueve rápidamente.

Imagen-7-DSC_1367Miembro posterior izquierdo en contacto con el suelo

Cada miembro en un ciclo de un paso tiene dos fases, una fase de apoyo y una de suspensión. En la fase de apoyo, el casco hace contacto con el suelo para soportar el peso del animal y generar propulsión. La parte final de la fase de apoyo es llamada en inglés “Breakover” y coincide con el momento en que el casco se despega del suelo y comienza a elevarse.

La fase de suspensión es el periodo en el que los cascos del animal no están más en contacto con el suelo, cuando el miembro se recoge y se dobla colocándose por debajo del cuerpo para luego extenderse una vez más e iniciar una nueva fase de apoyo.

Miembro líder y ciclos del paso

Cuando el caballo galopa durante un ciclo, el último miembro que hace contacto con el suelo, uno de los miembros anteriores, derecho o izquierdo, será el “miembro líder” o “lead member”.

Pensemos en un animal recorriendo la recta opuesta en un hipódromo donde corren en sentido contra reloj o “counterclock wise”. La mayoría de los caballos avanzan con la mano o miembro anterior derecho como el miembro líder. Esto significa que en un ciclo del paso, el primer casco en tocar el suelo sería el del miembro diagonal al miembro líder, es decir el miembro posterior izquierdo.

Imagen-6-DSC_0090Fase en suspensión

Fracciones de segundo después, el casco del miembro posterior derecho hace contacto con el piso. El tercer miembro en hacer contacto con el suelo sería el casco del miembro anterior izquierdo y por último el casco del miembro líder, el miembro anterior derecho, hará contacto con el suelo.

Como hemos referido antes en otros artículos, las fases del paso son importantes para la frecuencia y ejecución eficiente de la respiración, así como para el balance y la coordinación durante el galope.

Imagen-8-DSC_0920Miembro posterior derecho en contacto con el suelo

Pero además, cuando el casco del caballo “golpea” el suelo durante la fase de apoyo, y posteriormente cuando se eleva durante la fase de suspensión, se producen otras situaciones que son interesante comentar.

Fuerza de reacción

Durante una carrera, cada uno de los cuatro cascos del caballo golpea el piso en repetidas oportunidades. Este golpe contra el suelo genera una fuerza de reacción que se origina en el piso y recorre el miembro en toda su extensión, de manera ascendente desde el casco hasta las porciones más altas del miembro.

Como cualquier fuerza, ésta es capaz de causar daño a las estructuras anatómicas que conforman el miembro. La acumulación de pequeños daños o microtraumas juegan papel clave en la aparición crónica o aguda de lesiones óseas o articulares.

Imagen-9-DSC_0831Miembro anterior izquierdo en contacto con el suelo

Para bien del animal, éste cuenta con estructuras cuya función es, precisamente, tratar de atenuar o disminuir lo más posible el efecto negativo de estas fuerzas. Las estructuras blandas dentro del casco, el hueso subcondral y el cartílago articular, así como huesos y articulaciones, son atenuadores naturales que tiene el cuerpo y absorben gran parte de estas fuerzas, ayudando a que su efecto negativo sobre las estructuras anatómicas del miembro sea menor.

Imagen-10-DSC_0829Miembro anterior derecho, miembro líder

De tal manera, y así está demostrado en el caballo de carrera, el cual durante su campaña acumula un gran número de millas o metros corriendo a alta velocidad, el efecto o el impacto de estas fuerzas sobre las estructuras que componen el miembro son el principal factor causante de ruptura de ligamentos y tendones, así como de fracturas de huesos largos y daños articulares.

Las fuerzas que se generan durante la fase de suspensión son menos significativas en cuanto a su efecto sobre la integridad de las estructuras del miembro y esto contrasta con la gran carga que debe soportar el miembro durante el apoyo. Sin embargo los músculos y tendones, así como algunas articulaciones, son exigidos al máximo para dar inicio a la elevación y suspensión del miembro.

Por ejemplo, la articulación del nudo y los ligamentos, y tendones relacionados con ésta, en un momento dado durante la fase de apoyo son sometidos a una máxima extensión, al punto que, cuando el miembro soporta todo el peso del animal, esta articulación casi hace contacto con el suelo. Los ligamentos y tendones que se insertan allí o que “corren” a lo largo del nudo para insertarse más distalmente, actúan como un resorte o una “liga” o banda de goma la cual almacena energía elástica.

Liberación de energía elástica

En un momento dado, cuando el nudo comienza a levantarse de nuevo, los tendones y ligamentos que estaban completamente extendidos, estirados, vuelven a su forma original liberando la energía elástica que se había almacenado en estos durante la fase de apoyo y es esa energía liberada la que ayuda a flexionar y levantar las articulaciones distales (Breakover) para comenzar una nueva fase de suspensión.

Como siempre, en nuestros artículos tratamos de simplificar al máximo la información de manera que ésta pueda llegar a un mayor número de personas, pero el tema es realmente complejo. Entender cómo se mueve el caballo y que estructuras y factores influyen en esto es fundamental a la hora de determinar el potencial atlético de un caballo.

5

Las subastas, especialmente de animales jóvenes, potenciales campeones, están llenas de personas buscando defectos de conformación locales o aislados, que sin duda son importantes. Entre más correctos sean los miembros del animal, mejor se distribuyen las fuerzas a lo largo del mismo .

Pero más que detenerse en esos defectos aislados, lo correcto es ver al animal en su totalidad, analizarlo en conjunto, eso es la verdadera conformación y es en el andar cuando toda una serie de factores y características, como ángulos, distancias, proporciones y desarrollo muscular, entre otros, se conjugan para que el animal tenga la dinámica que le permita avanzar con todo su cuerpo.

6

Superficies suaves y duras

Cada vez que el casco del caballo golpea el piso, especialmente durante el galope, se produce un impacto cuyo efecto acumulativo afecta la integridad y la vida útil de las estructuras que componen el miembro del caballo y por consecuencia su longevidad como atleta.

En un ciclo de movimiento de uno de los miembros del caballo, el casco del animal se mueve hacia adelante y hacia abajo. Al momento de hacer contacto contra el suelo, la velocidad del miembro se ve reducida, el contacto con la superficie produce un ligero frenado. Las fuerzas asociadas y generadas tras el frenado producen una reacción en la forma de una onda de choque que se transmite a lo largo del miembro y que potencialmente puede causar daños a los huesos, articulaciones, ligamentos y tendones.

El caballo atleta, especialmente el de carrera o salto, se desempeña sobre superficies suaves, deformables, como la arena o algún tipo de mezcla a base de materiales sintéticos que permiten que al contacto con el suelo, el casco penetra la superficie en la misma medida que se produce su desaceleración.

El hecho de que la superficie sea deformable, hace que el proceso de frenado se produzca de una manera más gradual y durante un mayor tiempo, provocando igualmente una disminución en la fuerza u onda de choque que se genera al momento que el casco golpea el suelo.

Si por el contrario el caballo es ejercitado en una superficie más rígida, estable, como puede ser el asfalto o el concreto, las fuerzas de reacción que se generan al momento que el casco golpea el suelo serán mucho mayores y por consecuencia la onda de choque que se transmitirá a lo largo del miembro será también potencialmente mucho más dañina.

Pero además si el casco al contacto con el suelo no es capaz de penetrar, entonces por efecto de las fuerzas presentes, éste se desliza sobre la superficie y en ocasiones puede perder el control de su movimiento. En superficies duras como el asfalto, los caballos con herraduras tienen aún mayor dificultad para controlar este deslizamiento, que en ocasiones puede terminar en caídas riesgosas para el animal.

Foto: Elliott León
Enrique Castillo @dormellostud www.elcaballodecarrera.com

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


error: Content is protected !!